El patio de La Cárcel Vieja se abre a la música inclasificable de Arthur Russell dentro del ciclo EN BUCLE
El ciclo EN BUCLE continúa su programación en La Cárcel Vieja con un mes dedicado a la obra de Arthur Russell, una de las figuras más singulares de la música del siglo XX. Compositor, violonchelista y productor, Russell desarrolló una trayectoria imposible de clasificar, atravesando territorios tan diversos como la música disco, el minimalismo, el folk o la experimentación sonora. Su trabajo, marcado por la repetición, la fragilidad y la búsqueda constante de nuevas ideas, ha terminado convirtiéndose en una referencia fundamental para varias generaciones de músicos y artistas.
La Cárcel Vieja propone una escucha de algunas de sus composiciones más representativas, transformando el patio del Módulo 1 en un espacio atravesado por atmósferas íntimas, ritmos suspendidos y canciones que parecen moverse entre lo inacabado y lo emocional. EN BUCLE plantea un acercamiento a la música como experiencia compartida, donde el tiempo y la escucha adquieren un papel central.
Instalado en el Nueva York creativo de los años setenta y ochenta, Arthur Russell trabajó simultáneamente en la escena experimental y en los clubes underground de la ciudad, colaborando con artistas vinculados tanto a la vanguardia como a la cultura de baile. Esa convivencia entre estructuras repetitivas, sensibilidad melódica y libertad formal atraviesa toda su obra y explica la vigencia de una música que continúa desbordando etiquetas décadas después de su muerte.
Con esta nueva sesión, EN BUCLE sigue explorando artistas que transformaron la manera de entender el sonido y la escucha contemporánea, reivindicando obras que invitan a detenerse y habitar el espacio.